El nombre Román, de profunda raigambre histórica, proviene del latín “Romanus”, que significa literalmente “de Roma” o “romano”. Originalmente, designaba a aquellos individuos nacidos en la ciudad de Roma o que pertenecían al Imperio Romano, evocando imágenes de poder, disciplina y un legado cultural imponente. Con el tiempo, Román trascendió su significado geográfico para convertirse en un nombre propio con identidad propia. Su connotación histórica lo vincula a la grandeza del imperio, a sus leyes, su arquitectura y su vasto alcance.
En diversas culturas, Román se asocia a cualidades como la fortaleza, la nobleza y un espíritu de liderazgo. Es un nombre que transmite una sensación de solidez y tradición. A lo largo de la historia, ha sido adoptado por numerosas personalidades influyentes, desde emperadores y papas hasta artistas y escritores, contribuyendo a su prestigio y reconocimiento. La difusión del cristianismo también jugó un papel importante en la popularización del nombre, dado que varios santos y mártires llevaban este nombre, consolidando su presencia en el santoral. Hoy en día, Román sigue siendo un nombre elegido en diferentes partes del mundo, manteniendo su encanto clásico y su resonancia histórica.
| Inglés | Roman |
| Alemán | Roman |
| Maltés | |
| Latin | Romanus |
| Francés | Romain |
| Italiano | Romano |
| Catalán | |
| Portugués | Romão |
| Románico | Roman |
| Húngaro | |
| Finés | |
| Lituano | Romanas |
| Griego | Ρωμανός |
| Ruso | Роман |
| Checo | Roman |
| Polaco | Roman |
| Ucraniano | Роман |








