**Serafín** es un nombre propio masculino de origen hebreo, derivado de la palabra “seraph”, que significa “ardiente” o “incandescente”. En la tradición judeocristiana, los serafines son ángeles de la más alta jerarquía, conocidos por su amor y pureza, y descritos a menudo como seres de fuego que rodean el trono de Dios. Se les representa con seis alas, dos para cubrir su rostro, dos para cubrir sus pies y dos para volar.
El nombre **Serafín** evoca imágenes de fervor, luz y conexión divina. A menudo se asocia con personas apasionadas, espirituales y llenas de energía. Aquellos que llevan este nombre suelen ser percibidos como individuos con una gran capacidad de amar y una fuerte conexión con lo trascendente. En diversas culturas, el nombre **Serafín** se asocia con la protección, la guía celestial y la inspiración. Su sonoridad melodiosa y su significado profundo lo convierten en una elección atractiva para padres que buscan un nombre con connotaciones religiosas y espirituales positivas. En el santoral católico, San **Serafín** de Montegranaro, un fraile capuchino del siglo XVI, es un ejemplo de devoción y humildad asociado a este nombre.
| Inglés | |
| Alemán | Seraphim, Serafin |
| Maltés | |
| Latin | Seraphinus |
| Francés | Séraphin |
| Italiano | Serafino |
| Catalán | Serafí |
| Portugués | Serafim |
| Románico | Serafim |
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