César, un nombre con una resonancia histórica innegable, evoca imágenes de poder, liderazgo y un legado perdurable. Su origen se remonta al latín “Caesar”, cuyo significado, aunque debatido, presenta varias teorías plausibles. Una de las más populares sugiere que deriva del verbo “caedere” (cortar), posiblemente asociado con un ancestro que nació mediante una cesárea, aunque esta práctica era rara en la época y no necesariamente ligada al nombre. Otra hipótesis vincula César con la palabra “caesaries” (cabellera), indicando que un antepasado pudo haber tenido una cabellera abundante o llamativa.
Independientemente de su etimología precisa, el nombre César adquirió un significado especial gracias a Julio César, el famoso general y estadista romano. Su influencia fue tan grande que “César” se convirtió en un título, indicando un gobernante o emperador. Tras su muerte, el título fue adoptado por sus sucesores, incluyendo Augusto, y luego por los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico (“Kaiser” en alemán) y los zares de Rusia (“Tsar”). Por lo tanto, el nombre César trascendió su posible origen etimológico para simbolizar autoridad suprema, grandeza y la impronta de un líder que marca la historia.
| Inglés | Caesar |
| Alemán | Cäsar |
| Maltés | Ċesri |
| Latin | Caesar |
| Francés | César |
| Italiano | Cesare |
| Catalán | Cèsar |
| Portugués | César |
| Románico | Cezar |
| Húngaro | Cézár |
| Finés | |
| Lituano | Cezaris |
| Griego | Καίσαρ |
| Ruso | Цезарь |
| Checo | Cézar |
| Polaco | Cezary |
| Ucraniano | Цезар |








