El nombre Emilia posee una rica historia y un significado arraigado en la antigua Roma. Deriva del nombre gentilicio romano “Aemilius”, un nombre de familia muy importante y respetado en la época. La etimología más aceptada vincula “Aemilius” con la palabra latina “aemulus”, que se traduce como “rival”, “competidor” o “que se esfuerza”. Por lo tanto, Emilia, en su origen, podría interpretarse como “la que rivaliza” o “la que se esfuerza por superar”.
Sin embargo, con el paso del tiempo, el significado del nombre evolucionó y se asoció más a cualidades positivas como el trabajo arduo, la diligencia y la perseverancia. En este sentido, Emilia también puede entenderse como “la trabajadora”, “la activa” o “la que se dedica con empeño”. La popularidad del nombre se extendió por Europa durante la Edad Media y el Renacimiento, consolidándose como un nombre clásico y elegante. Además, en algunos contextos, se ha asociado Emilia con la idea de “amabilidad” y “gracia”, probablemente por la sonoridad dulce y femenina del nombre. Su difusión se debe también a figuras literarias y santas que lo portaron, contribuyendo a su prestigio y encanto.
| Inglés | Emily Amalea Amelia Amella Emilia |
| Checo | Ema Emilka Emlie Milka |
| Francés | Emilie |
| Alemán | Amalie |
| Húngaro | |
| Italiano |
Aemilia Emilia |
| Polaco |
Ema Emilia Emilka |
| Eslovaco | |
| Ruso |
Amalija Amaliya Ameliya Emiliya |








