Domingo** es un nombre propio de origen latino, derivado de “Dominicus”, que significa “perteneciente al Señor” o “consagrado al Señor”. Este nombre está fuertemente ligado al día del Señor, el “Dies Dominicus” en latín, que es el domingo, día de descanso y culto cristiano. Originalmente, se utilizaba para designar a aquellos niños nacidos en domingo, estableciendo así una conexión directa entre el nacimiento y la divinidad.
A lo largo de la historia, **Domingo** ha sido un nombre común en países de habla hispana e italiana, reflejando la profunda influencia religiosa en estas culturas. En la Edad Media, el nombre adquirió mayor relevancia gracias a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de los Predicadores (Dominicos), quienes jugaron un papel crucial en la difusión del conocimiento y la fe cristiana. La popularidad del santo consolidó aún más el uso del nombre, asociándolo con la virtud, la santidad y el compromiso religioso.
Más allá de su significado religioso, **Domingo** también evoca connotaciones de calma, tranquilidad y celebración, en referencia al día de descanso que representa. Aunque su uso ha disminuido en algunas regiones, sigue siendo un nombre apreciado por su resonancia histórica y su profundo significado espiritual. En algunas culturas, también puede usarse como apellido, manteniendo la conexión con sus raíces latinas y religiosas.
| Inglés | Dominic |
| Alemán | Dominik |
| Maltés | Duminku |
| Latin | Dominicus |
| Francés | Dominique |
| Italiano | Domenico |
| Catalán | Domènec |
| Portugués | Domingos |
| Románico | |
| Húngaro | Domonkos, Dominik |
| Finés | |
| Lituano | Dominykas, Domas |
| Griego | Δομήνικος |
| Ruso | Доминик |
| Checo | Dominik |
| Polaco | Dominik |
| Ucraniano | Домінік |








