El nombre Ambrosio proviene del griego “Ambrosios” (Ἀμβρόσιος), que significa “inmortal” o “divino”. Está relacionado con la ambrosía (ἀμβροσία), la comida de los dioses en la mitología griega, que confería la inmortalidad a quien la consumía. Por lo tanto, el nombre evoca ideas de perdurabilidad, divinidad y algo exquisito o precioso.
Su uso como nombre propio se popularizó en la época romana, donde “Ambrosius” era un cognomen común. Sin embargo, su auge definitivo se produjo gracias a San Ambrosio de Milán, un influyente obispo del siglo IV y uno de los Padres de la Iglesia. Su santidad y su destacada labor teológica y pastoral contribuyeron enormemente a la difusión del nombre en el mundo cristiano.
A lo largo de la historia, Ambrosio ha mantenido una presencia constante, aunque no masiva, en diferentes culturas y regiones. Se asocia con personas de carácter noble, sabio y con una fuerte inclinación espiritual. En algunos lugares, también se le considera un nombre con buena fortuna y augurio. Su sonoridad suave y elegante le confiere un aire clásico y distinguido.
| Inglés | Ambrose |
| Alemán | Ambros |
| Maltés | Ambrożju |
| Latin | Ambrosius |
| Francés | Ambroise |
| Italiano | Ambrosio, Ambrogio |
| Catalán | Ambrós, Ambrosi |
| Portugués | Ambrósio |
| Románico | Ambrozie |
| Húngaro | Ambrus |
| Finés | Ambrosius |
| Lituano | Ambraziejus |
| Griego | Αμβρόσιος |
| Ruso | Амвросий |
| Checo | Ambrož |
| Polaco | Ambroży |
| Ucraniano | Амвросій |








