Álvaro es un nombre propio de origen germánico, derivado de la raíz “al-” que significa “todo” o “completamente”, y “-war” que se traduce como “prudente”, “cauteloso” o “defensor”. Por lo tanto, el significado general de Álvaro se interpreta como “aquel que es completamente prudente”, “el defensor de todos” o “el consejero universal”.
El nombre gozó de gran popularidad en la península ibérica durante la Edad Media, especialmente en la nobleza y la realeza, gracias a figuras históricas como San Álvaro de Córdoba, un sacerdote dominico del siglo XV conocido por su labor evangelizadora y su dedicación a los pobres. La variante femenina del nombre es Álvara, aunque es mucho menos común. A lo largo de la historia, Álvaro se ha mantenido como un nombre relativamente frecuente en países de habla hispana, conservando su connotación de sabiduría, protección y liderazgo. Su sonoridad suave y elegante contribuye a su perdurable atractivo. En algunas regiones, también se le asocia con connotaciones de nobleza y distinción, debido a su arraigo en la historia de familias aristocráticas.
| Inglés | Alvarus |
| Alemán | |
| Maltés | |
| Latin | Alvarus |
| Francés | |
| Italiano | Alvaro |
| Catalán | Àlvar |
| Portugués | Álvaro |
| Románico | |
| Húngaro | |
| Finés | Alvar |
| Lituano | Aladár |
| Griego | |
| Ruso | Альваро |
| Checo | |
| Polaco | |
| Ucraniano | Альваро |








