Adán, cuyo origen se encuentra en el hebreo “אדם” (Adam), se traduce comúnmente como “hombre”, aunque su significado es mucho más profundo y complejo. La palabra hebrea está intrínsecamente ligada a “adamah” (אדמה), que significa “tierra” o “suelo rojo”, sugiriendo una conexión fundamental entre la humanidad y la tierra de la que fue creada según las tradiciones judeocristianas. Adán, por lo tanto, puede interpretarse como “el terrestre”, “el hecho de tierra roja” o “el hombre de la tierra”.
En la tradición bíblica, Adán es el primer hombre creado por Dios, el progenitor de toda la humanidad. Su nombre simboliza la esencia misma de la humanidad, su origen humilde y su dependencia de la tierra para su sustento. También representa la capacidad de razonamiento, la conciencia y la libertad de elección que distinguen a los humanos de otras criaturas. Además del significado literal y religioso, el nombre Adán ha trascendido su origen para convertirse en un arquetipo universal del ser humano, representando la inocencia original, la caída en el pecado y la búsqueda de la redención. El nombre evoca la idea de un nuevo comienzo, el potencial inherente a cada individuo para crear y destruir, y la responsabilidad que conlleva la existencia.
| Inglés | Adam |
| Alemán | Adam |
| Maltés | Adam |
| Latin | Adamus |
| Francés | Adam |
| Italiano | Adamo |
| Catalán | Adam |
| Portugués | Adão |
| Románico | Adam |
| Húngaro | Ádám |
| Finés | Aatami |
| Lituano | Adomas |
| Griego | Αδάμ |
| Ruso | Адам |
| Checo | Adam |
| Polaco | Adam |
| Ucraniano | Адам |








