Joaquín, de origen hebreo, específicamente “Yehoyaqim”, es un nombre cargado de significado religioso e histórico. Su traducción literal es “Yahveh (Dios) establecerá” o “Dios juzgará”. La raíz “Yahveh” hace referencia al nombre sagrado de Dios en la tradición judía, mientras que “qim” se asocia con el verbo “establecer” o “levantar”. Por lo tanto, el nombre implica una firmeza en la fe y la creencia en la providencia divina.
Históricamente, Joaquín es conocido por ser el nombre del padre de la Virgen María, según la tradición cristiana. Esta figura paterna, a menudo representada junto a Santa Ana, simboliza la piedad y la esperanza en el cumplimiento de las promesas de Dios. La popularidad del nombre se extendió a través de diferentes culturas y religiones, adaptándose a diversas grafías y pronunciaciones, pero manteniendo su esencia teológica.
En la Biblia, también encontramos al rey Joaquín de Judá, cuyo reinado fue breve pero significativo. Su historia refleja la complejidad de las relaciones entre el poder terrenal y la voluntad divina. Más allá de su connotación religiosa, el nombre evoca cualidades como la justicia, la rectitud y la responsabilidad ante la divinidad, atributos que han contribuido a su perdurabilidad a lo largo de los siglos.
| Inglés | Joachim |
| Alemán | Joachim, Achim, Jochen |
| Maltés | Ġwakkin |
| Latin | Ioachim |
| Francés | Joachim |
| Italiano | Gioacchino |
| Catalán | Joaquim |
| Portugués | Joaquim |
| Románico | Ichim |
| Húngaro | |
| Finés | Jaakkima, Aki |
| Lituano | Joakimas |
| Griego | Ιωακείμ |
| Ruso | Аким |
| Checo | Jáchym |
| Polaco | Joachim |
| Ucraniano | Яким |








